
Cada año se pelea el descenso, el algo inevitable. Lo que sí se puede evadir es ser los protagonistas principales de esa novela que siempre acaba en un final triste. Este año los actores son: César Vallejo, CNI de Iquitos y Alianza Atlético de Sullana.
Alguien al que le gusta tomar ese personaje y aprenderse bien el guión es Alianza Atlético de Sullana. Han aprendido a lo largo de los años que su actuación es tan buena que siempre terminan por contratarlos. El años pasado también se libró del descenso en la última fecha y no dependiendo de ellos mismo sino de otros equipos. ¿Recuerdan a Teddy Cardama hablando por teléfono al final de su partido, pidiendo el resultado oficial de otro partido? Esta vez el buen Teddy no está en el banco sino Roberto Arrelucea.
Un hombre valiente que tomó las riendas del equipo ya comenzado el campeonato y sabía que su equipo estaría para pelear el descenso, no se tiró para atrás y hasta el final la luchará. Pero ¿merece Alianza de Sullana tener fútbol profesional? Al menos yo creo que no, es cierto que mantienen al día a sus jugadores y eso es respetable, bueno hasta admirable en el fútbol peruano. Pero hace ya mucho que "el otro Alianza" dejó de ser local en Sullana. Ni recordar cual es el estadio que presentaban para jugar fútbol de primera división.
Sullana no tiene la infraestructura adecuada para el fútbol, sus divisiones de menores son un fracaso el día de hoy y su plantel actual es humilde pero no se compara al de su próximo rival. Juan Aurich, a quien le toca hacer el papel de villano.
En tanto CNI es un inquilino del torneo nacional, que recién hace algunos años se hizo un nombre en el fútbol profesional. Al igual que Alianza Atlético, los de Iquitos ya dejaron su localidad porque el público los ha abandonado, al igual que sus dirigentes, quienes aún mantienen deudas con los jugadores.
El que ha hecho una película de terror, ha sido César Vallejo, quien a diferencia de los otros dos equipos mencionados. Sí cuenta con buena infraestructura y sí tiene al día a su jugadores. Pero la homogeneidad que tiene con CNI y Sullana, es que su hinchada los ha dejado a su suerte. Sin embargo, el equipo no puede estar en estas situaciones, puesto que los jugadores están bien pagados, tienen los medios suficientes para sentirse cómodos en el club. No hay justificación y bueno al día de hoy sólo existe una explicación, la cual es que los jugadores y comando técnico no han hecho las cosas correctamente.
Estos tres equipos lucha por la permanencia, uno se salvará y los otros dos se irán de la mano a hablar con los de abajo. Vallejo tiene 31 mientras que los otros 2 sólo conservan 30 unidades. ¿Qué sucederá? No lo sé, pero de lo que sí estoy seguro, es que el próximo año el cuadro que se quede, no peleará la baja.



